En los eventos, es
común encontrar la presencia consumidores de tabaco, alcohol, y drogas
(“ligeras” mayormente, la marihuana, pero no en exclusivo). Las adicciones son
respuesta al consumo, y el consumo en los jóvenes es una respuesta generalmente
rebelde que va de ir en contra de lo permitido, alterar el orden o la
tranquilidad, o la constante realidad. Las conductas de riesgo son en general
algo que se observa durante estas edades, pero en la escena del metal, logra
ser un denominador común aún en sociedades poco industrializadas.
Mérida, por
supuesto, no es la excepción, y todo esto se encuentra presente igualmente aun
a pesar de que los organizadores de los eventos muchas veces relatan en flyers,
páginas de internet del evento e inclusive durante el mismo, no se permite el
uso de sustancias ilegales (en algunos casos, tampoco alcohol). Otras veces, se
puede comprar alcohol dentro de la tocada.
Sobre el uso de
estas sustancias, los participantes de los eventos tienen opiniones
divergentes, pero la mayoría coinciden en el común “mientras no me afecte, no
me afecta”.
Por ejemplo, Aldo (19
años) comenta:
“No está mal, cada
quien es libre de hacer lo que quiera mientras no perjudique o altere el
evento.”
Otro aspecto a
mencionar es la diferencia entre las diferentes sustancias, no es lo mismo
consumir alcohol, que drogas, o tabaco.
El tabaco, a pesar
de que en los últimos 10 años se ha insistido en la reducción de la
permisividad al respecto, sigue siendo más común y menos prohibido que consumir
alcohol, el cual tiene lugares y momentos específicos, legalmente para hacerse,
y el resto de las drogas ilegales, en teoría no deberían ocurrir. Esto puede,
en opinión de los participantes, traer consecuencias negativas para el
“imaginario” de la escena, sobre lo que ya se habló previamente. Igualmente,
una parcial mayoría muestra desaprobación sobre el consumo de drogas. Sobre
esto los participantes comentan lo siguiente:
Albert (19 años):
“Pues en una tocada es normal verlo pero
todo va bien mientras se sepan controlar y no consuman mucho”
Alfredo (22 años):
“No creo que sea completamente necesario,
pero respeto lo que los demás quieran hacer, mientras no se pongan muy
borrachos, eso no me parece muy bien. No me gusta que se droguen cerca de mí,
usualmente me alejo o salgo a la calle un rato.”
Carlos (20 años):
“Con respecto a las bebidas alcohólicas,
cada quien es responsable de su consumo, pero creo que deberían moderar el
consumo de las bebidas. Con las drogas, deben prohibirlas, pienso que es muy
arriesgado que en un evento donde hay mucha gente se consuman.”
Existen también,
aquellos que pasan de esto, están a favor, o sólo hablan por sí mismos al
comentar precisamente, no están conscientes de que estos fenómenos ocurran,
consumen este tipo de sustancias, o no lo hacen.
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